Toulouse - Lautrec fue un conocido
pintor del siglo XIX, que realizó carteles de gran importancia en el mundo
artístico y de la publicidad. Su 'pincel
fotográfico' retrató, con valor y naturalidad, aspectos que la sociedad de la
época alentaba y escondía al mismo tiempo: prostíbulos, salones de baile y la
vida nocturna de París se revelan bajo su atenta mirada.
Esta segunda entrega de 'El Arte que fue Publicidad' trata sobre las contribuciones que hizo, a ambas disciplinas, este gran artista del arte moderno. El primer primer post de la serie es 'El Arte que fue Publicidad (Parte I)'.
Esta particularidad ayudaría a consolidar su tendencia natural al arte, porque durante los meses de recuperación de sus accidentes se dedicó casi exclusivamente al dibujo y la pintura. También le brindó un aspecto personal que le daba notoriedad, pero al mismo tiempo lo separaba del modelo de aristócrata.
Los Toulouse-Lautrec practicaban y gustaban del arte, aunque también de otros hobbies más propios de la nobleza, como la caza. El pintor se crió en Albi, en el campo, en donde estuvo en contacto con la naturaleza y los pasatiempos de su familia.
De acuerdo a ello, las primeras obras de Henri muestran figuras de caballos, escenas de caza, y por supuesto, mujeres. Su primer modelo frecuente fue su madre, la condesa, de quien hizo varios retratos.
COMO LA VIDA MISMA
Con el objetivo de convertirse en pintor, Lautrec se mudó a París en 1881, y se integró a los talleres de diferentes artistas para continuar su aprendizaje. Fue en uno de esos estudios en donde conoció a otros pintores, entre ellos, al joven Vincent Van Gogh. Éste último se convertiría en su amigo personal.
Es remarcable también su encuentro posterior con Degas, a quien admiraba como artista. Cruzaron palabras en pocas ocasiones, pero siempre fueron de capital importancia para Lautrec, que sentía devoción por 'el pintor de bailarinas'.Con el objetivo de convertirse en pintor, Lautrec se mudó a París en 1881, y se integró a los talleres de diferentes artistas para continuar su aprendizaje. Fue en uno de esos estudios en donde conoció a otros pintores, entre ellos, al joven Vincent Van Gogh. Éste último se convertiría en su amigo personal.
También en París conoció el barrio de Montmartre, que era centro de diversión y placer de la ciudad. Allí se ubicaban salas de baile, bares y prostíbulos (o locales que eran las tres cosas al mismo tiempo). Algunos muy famosos persisten hasta el día de hoy, como el Moulin Rouge. Otros muy concurridos en la época fueron el Folies-Bergère, el Moulin de la Gallete, el Chat Noir y el Salon de la Rue des Moulins.
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| Una Noche en el Moulin Rouge - 1889 |
Se atrevió a mostrar un costado negado de la sociedad, una porción de la vida parisina que era tan real como marginada.
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| La Toilette - 1896 |
Representó a los artistas de cabaret y a su clientela, compuesta por caballeros de mayor o menor posición social, lesbianas y escritores o artistas bohemios. Entre estos últimos se incluye el mismo Lautrec junto a sus amigos, casi siempre en un segundo o tercer plano, como parte de la escena.
Pero el tema que apasionaba por sobre todos al artista y que eligió más a menudo fueron las mujeres del salón (y si eran pelirrojas, tanto mejor). Pintó a las bailarinas y prostitutas de los locales mientras realizaban sus espectáculos o en momentos de su vida diaria, el 'detrás de la magia' de los shows que frecuentaba. Más que un cliente, era amigo de las mujeres, y por ello pudo retratarlas en diferentes momentos de su día, que nada tienen que ver con la imagen que corresponde en el imaginario social de la época a una 'mujer de mala vida'. Se trata de escenas cotidianas e íntimas, de sencillez temática y, muchas veces, profundidad psicológica.
Algunas de estas obras son, por ejemplo Damas en el comedor del burdel (1893), La inspección médica(1894), Las dos amigas (1894), La toilette (1896), En Moulin Rouge: dos mujeres bailando el vals (1897).
Entre estas pinturas y bocetos encontramos también varias representaciones del amor lésbico, fundamentalmente de los romances que existían entre algunas chicas del burdel.
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| Dos Amigas (La Entrega) - 1895 |
Él mismo fue un aristócrata marginado por su enanismo y sus aficiones, un artista genial, un hombre de gran sensibilidad social y un borracho incurable.
EL ARTE EN LA CALLE
De todos los trabajos de Toulouse-Lautrec, los más conocidos hoy en día son sus carteles. También en su época fueron los que le dieron fama a nivel popular.
Se trató de carteles publicitarios para los locales de diversión nocturna de los que él mismo era cliente habitual. En ellos retrataba a las estrellas del espectáculo principal y a veces incluía otras figuras y elementos que transmitían con efectividad el ambiente de cada lugar.
Gracias a su conocimiento de la vida de los salones de París y a su capacidad de percepción, podemos darnos una idea de cómo era una noche en, por ejemplo, el Salon de la Rue des Moulins, o conocer los nombres de artistas que de otro modo habrían sido olvidados rápidamente.
Un caso que ilustra a la perfección este comentario es el de La Gouloue ("La Golosa"). Fue una bailarina de can-can que hizo furor en el Moulan Rouge y pronto adquirió ademanes de diva. Sin embargo en pocos años dejó el baile, se dedicó a la prostitución y murió en un asilo en estado de pobreza absoluta. Toulouse Lautrec la representó en un cartel publicitario que impulsó su carrera en los comienzos, y es hoy testimonio de su breve éxito.Otros personajes de fama que figuran en sus carteles, pinturas y dibujos son: Oscar Wilde (renombrado escritor), Valentín 'el deshuesado' (contorsionista y bailarín), Aristide Bruant (cantante de temas revolucionarios y orador), Yvette Guilbert (conocida por sus guantes negros), Jane Avril (bailarina de éxito), Suzanne Valadon (su amante, modelo y pintora) y la payasa Ka-U-Chao (contorsionista y clown en los burdeles).
Cuando observamos alguna de sus obras, el centro de la temática es siempre el ser humano. El fondo, cumple la función de un decorado escénico o de utilería, que sirve para enmarcar a los personajes. También se utilizan las líneas y trazos para aportar dinamismo o ritmos determinados a la escena, mientras que el color en algunos casos refuerza el sentimiento general del protagonista (como en el retrato de Van Gogh). Su técnica es rápida y capta los momentos, como si de fotografías se tratase. Por esto, y por las temáticas variadas y espontáneas que seleccionaba Lutrec, se habla de su 'pincel fotográfico'.
En los carteles destacan la simplicidad efectiva de la composición, el uso de líneas diagonales y el colorido contrastante.
Influido por la fotografía y por el arte japonés, dos novedades en Europa del siglo XIX, Lautrec eligió encuadres poco comunes para sus pinturas. Esto se evidencia en cómo algunas figuras quedan 'cortadas' por el límite del lienzo o cartón
ÚLTIMO ACTO
Toulouse-Lautrec contrajo sífilis y tuvo serios problemas de alcoholismo, que degeneraron a su vez en delirios, manías y ataques físicos de diversos tipos. A partir de estos episodios, fue internado en un asilo psiquiátrico, en el que lo sometieron a distintos tratamientos. Finalmente fue pintando que convenció a los doctores de su cordura . De este período son sus escenas de circo.
Salió del asilo, pero bajo la condición de estar permanentemente acompañado por uno de sus amigos, que sería responsable por él desde entonces. Regresó a casa de su madre, en el campo y murió allí en 1901, a la edad de 37 años.
PETIT BIJOU
Analizando su obra desde un criterio publicitario, es
importante destacar que sus carteles fueron muy efectivos. Probablemente, su
éxito comercial radique en que tuvo una visión directa sobre lo que
significaban la vida nocturna y sus personajes, lo que esperaban ver los
clientes y el ambiente que reinaba en estos lugares. Así pudo comunicar todo
ello a la perfección y con la mayor simpleza. Se valió de la imagen para transmitir
su mensaje y los textos se limitaron a la información esencial sobre el espectáculo
o salón promocionado.
Desde lo artístico gana importancia el uso de técnicas
nuevas y la expresión propia que imprime a sus imágenes.
Sin embargo, es en el aspecto privado en el que más admiro a
Henri de Toulouse-Lautrec. Me asombra su particular historia y me enternecen su
amor por la gente, su valor para expresarse y su falta de prejuicio ( tanto en
sus relaciones como en la innovación artística).
Si bien su estilo de vida no fue ejemplar, rescato los
valores subyacentes detrás de su historia. Comprendió que lo hermoso y puro es
apreciable porque va acompañado de una cara complementaria, imperfecta pero
igualmente necesaria. Entendió que el ser humano integra ambos aspectos por
igual.
De pequeño, lo llamaban Petit Bijou (pequeña joya). Su vida rara,
breve y brillante, encaja a la perfección con ese apodo.




Es curioso como varia el estilo del chabon cuando pinta por hobbie(asumo que pinta por hobbie) por ej en la toilette, a los carteles es muy marcada la diferencia, me suena a muy mercenario aunque me gustan mas los carteles(de hecho siempre me gusto el del gato negro)...
ResponderEliminarAsumo mi ignorancia de que no tenia ni idea de quien era Toulouse-Lautrec y que por fin entiendi un chiste de les luthier xD
y... aguanten las pelirrojas, aunque todos digan que son mufa, en eso banco al tipo este :)