Para quienes disfrutamos
la música, los cuentos y novelas, o simplemente tenemos ganas de leer una idea
diferente de vez en cuando, publico este primer post.
Música y Literatura son artes hermanas. Las primeras formas
de melodías y relatos tienen una forma común: la voz.
Con el tiempo, ambas generaron sistemas de expresión escrita
y de interpretación. Las letras sirvieron para dar contenido objetivo o anclaje
al significado musical, y las melodías potenciaron la capacidad expresiva de lo
escrito. Se hace evidente, entonces, la relación más obvia entre ambas cuando surgen
las grandes óperas, los musicales y también las canciones que comunican a
través de sus letras.
Ahora sí, la relación que pretendo explorar en este espacio,
es menos común. Se trata de cómo los escritores intentan exaltar o resolver los
misterios que aún guarda la música para el ser humano. Indagan, o simplemente adoran, el enigma que
guardan sus efectos para compositores y oyentes.
En este último tiempo me he encontrado ‘casualmente’ con
varios de esos relatos, y merecen ser recomendados. Prometo que su lectura no
dejará a nadie indiferente, ya sea por las sensaciones que evoca o por las
ideas que rompen más de un esquema mental del lector.
LA VIEJA ESCUELA
Ya los
griegos reconocían el poder de la música. El mito más representativo del tema
es el de “ORFEO”, un músico que con
su lira podía calmar a las bestias y persuadir a los mismos dioses del hades
para que le devolvieran a su amor. “Cuando el Sol nacía, la lira de Orfeo lo
saludaba, desde la cumbre del monte Pangeum, y charlaban los dos de igual a
igual…” relata brevemente Eduardo Galeano, en su libro Espejos. Este es uno de mis mitos preferidos.
También se trata el tema en el mito de “Arión y los Delfines”.
Recomiendo leer las versiones de Robert Graves incluidas en su antología “Los Mitos Griegos”. El
autor es una autoridad en el tema, a tal punto que sus relatos son casi
versiones oficiales. No superan la extensión de dos o tres hojas.
CUENTO POP
“El Flautista de Hamelín”, de los hermanos Grimm, es un cuento que
tiene su origen en leyendas populares. Si bien no intenta encontrar explicación
o alabar el carácter mágico que se le atribuye a la música, esta historia es un
buen ejemplo de la noción de la misma como instrumento de poder persuasivo.
Hasta el punto de lograr suprimir la voluntad de un pueblo, sometiéndolo bajo
un hechizo en forma de melodía.
Existen varias versiones, aunque
los hermanos Grimm tienen la fama de cuentistas por excelencia. Si bien muchos
han trascendido como relatos infantiles, se incluyen elementos bastante oscuros
o poco felices.
VOCES DEL FUTURO
Dos
reconocidísimos autores de ciencia ficción escriben cuentos que sorprenden por
ser innovadores. No es necesario ser seguidor del género, ya que las tramas giran específicamente
alrededor de la música.
Ambos relatos son de corta extensión (menos de 10 páginas) y
se pueden leer on-line.
SONATA SIN
ACOMPAÑAMIENTO (Unnacompained Sonata) de Orson Scott Card. La música es inherente al ser humano, pero
también tiene una construcción y evolución a través del tiempo. Donde unos
dejaron de avanzar, otros retomaron la tarea.
El autor nos plantea algo más, ¿qué podría crear un ser dotado
musicalmente, pero totalmente aislado de influencias?
¿Existen aspectos de
la música latentes dentro de todos los seres humanos? ¿Son los mismos para cada
persona? Estas y más preguntas pueden
surgir a partir de esta lectura, aunque también tiene el potencial de generar,
en el lector, la posibilidad de múltiples respuestas.
LA MELODÍA IDEAL
(The Ultimate Melody) de Arthur Clarke.
Una capacidad de las tantas de la música es la de fijar contenido en la memoria. Al menos eso pasa con los temas ‘pegajosos’
que no podemos sacar de la cabeza. En
este cuento el autor quiere conocer qué hace tan atractivas a esas melodías...y
hasta dónde llega su poder sobre las personas.
TODO UN TEMA
La música tiene poder. Eso ya lo sabemos. Puede potenciar nuestro estado de ánimo o
incluso revertirlo, puede recrear y persuadir, puede comunicar sensaciones
trascendiendo barreras idiomáticas (o de cualquier otro tipo).
Este arte es una propiedad del ser humano, pues es una
manifestación que nace únicamente de las personas. A lo largo de la historia
hemos experimentado la música, la hemos escuchado, creado, reproducido,
teorizado y utilizado para lograr una amplia variedad de objetivos.
Aún así, hay aspectos de ella que no alcanzamos a
comprender, que se nos escapan por su abstracción y que le confieren un cierto
misticismo. Son también esos aspectos los que nos fascinan.
Por todo lo anterior, y tal vez por su independencia del
mundo material, la música se filtra fácilmente en todo tipo de ámbitos. Uno de
ellos (uno de miles) es la literatura.
Les propongo escuchar música y descubrir qué fibras toca en
cada uno. Aunque sea una búsqueda
imposible (como en algunos de estos cuentos), el placer parece estar en la vivencia,
en la búsqueda delirante.
De hecho, no estoy muy convencida de querer develar lo que
hay detrás de cada melodía. Prefiero la magia sin el truco. La emoción que vive
de la incertidumbre.
Los invito también a leer,
compartir sus experiencias u opiniones y
a sugerir nuevas lecturas relacionadas. Yo, agradecida.
Leeré esas historias on-line.
ResponderEliminarMe parece q te atrae la musica como el objeto/ idea de manipulacion, se ve q es tu pervercion secreta, el poder sobre otro/a, o por lo menos , lo q llama tua atención.
Si, de hecho es un tema que me interesa mucho.
EliminarAhora que me lo mencionaste, me puse a pensar un poco, y creo que tiene mucho que ver con lo siguiente: yo me siento muy susceptible a la influencia de la música. Por eso, aunque no entienda al 100% cómo funciona, intuyo tiene un nivel de repercusión altísimo. Y si es así, es un gran poder. Y es bastante tentador ja ja
Con su Lira Orfeo desciende al inframundo en busca del alma de su Eurídice. También este es uno de mis mitos preferidos, ya que representa una especie de héroe épico que vive una pasión hasta el infinito a través de la música.
ResponderEliminarOtro de los mitos antiguos relacionados al encanto musical, es el de las sirenas... , sus hechizos sonoros.... "Tal decían exhalando dulcísima voz y en mi pecho yo anhelaba escucharlas" (Pasaje de Ulises y Las Sirenas - La Odisea). Sus cantos te hipnotizan... La música te invita a trascender, te permite iniciar un viaje llevándote más allá del tiempo y el espacio,... La sirena es parte del delirio musical al cual uno se entrega. El componente trágico de este mito, y que lo hace transgresor como casi toda la buena música es que de no lograr que su invitación sea aceptada la sirena optaba por el suicidio, el final a tanta belleza. Ulises zafa.-.
Mis conocimientos en el campo de la literatura no son tan vastos para proponer ejemplos. Pero coincido en que la música es un enigma indescifrable, un misterio también para los escritores...
Uno de mis autores de cabecera lo describe en profundidad:
" Allí, en el angosto rellano, al otro lado de la atrancada puerta que tenía el agujero de la cerradura tapado, pude oír con relativa frecuencia sonidos que me embargaron con un indefinible temor, ese temor a algo impreciso y misterioso que se cierne sobre uno. No es que los sonidos fuesen espantosos, pues ciertamente no lo eran, sino que sus vibraciones no guardaban parangón alguno con nada de este mundo "
La música de Erich Zann - H.P. Lovecraft
Tampoco estoy muy convencido de querer develar lo que hay detrás del violín del señor Zann,... o si?.
La música nos da rápida y pasajeramente la visión de un mundo tan imaginario como inaccesible. En el viaje interviene el estado de ánimo pero también influye el entorno.
Hace tiempo me propuse un ejercicio consciente: sembrar nostalgias a futuro, recorría lugares y me disponía a escuchar determinado tipo de música, alguna de estructura más compleja y otra de más fácil adicción mental por decirlo de alguna manera.
Cuando dispongo de tiempo y a modo de catarsis regreso con X álbum a contemplar X escenario. Aunque con menor intensidad la visión se muestra intacta y se agitan deseos similares.
Prosigo mi viaje, continuo navegando por la red en busca de Card, porque dicen que quien se entrega al encanto musical de las sirenas tiene un final trágico.
Math.
Exactamente lo que adoro del mito de Orfeo es (además de la música como elemento misterioso), el pathos que domina en todo momentos a personajes y lectores. Como bien decís, "vive una pasión hasta el infinito a través de la música".
EliminarAl comentar sobre Ulises y las sirenas, me recordaste otro de mis relatos preferidos, el de Circe. Aunque este no trata el tema de la música paticularmente, sólo lo nombro para agradecerte por recordame otro de mis episodios mitológicos consentidos ja ja.
También te agradezco por comentar y compartir. Justamente hoy pensaba en Lovecraft (sacaba cuentas mentales y planeaba accidentar al chanchito-alcancía para comprar la colección completa). Extraño leer algo de él, asi que 'La música de Erich Zann' llega recomendado en el momento perfecto.
Muy interesante tu ejercicio. Con un amigo muy querido, tratábamos de plantear tareas parecidas. Un 'experimento' interesante que se nos había ocurrido era, tomar a un habitante de alguna tribu amazónica, y hacerle escuchar música que para él fuera inidentificable en cuanto a instrumentos o referencias directas de imágenes. Por ejemplo, Daft Punk. La idea era ver qué despertaba en esa persona, a nivel emociones o representaciones. Por supuesto que quedó en mera fantasía el asunto, ya que ninguno de los dos viajó a la selva, ja!
En fin, un gusto leer tu comentario, Math. Estás invitado a volver cuando quieras.
¡Buen fin de semana!
Aquí en Argentina se editaron hace relativamente poco las obras completas (3 vol.) por algo así como $350 (pesos arg.)...
EliminarBuscaba entre mis discos algún clima sombrío para acompañar alguno de sus cuentos, aunque pensándolo bien, creo que en esta oportunidad la lluvia de fondo es la música ideal mientras uno se tira a leer algo del maestro Howard.
Math.